La primera ciudad que visité fue Paris (ya les contaré luego, primero vienen las quejas, jajaja)
Al otro día teníamos planeado ir a Londres para estar cuatro días, ya teníamos los boletos ida y regreso, comprados con dos meses de antelación por Air France… hicimos maletas y fuimos al aeropuerto…para enterarnos que estaban en huelga !!!! ningún vuelo !!! maldita maldición maldita !!! obvio, fuimos a atención al cliente donde más personas se estaban quejando… el servicio fatal !!! en serio, peor que en México…

Sr del mostrador: Mire, lo que pasa es que los vuelos están cancelados, lo que puede hacer (usted, sin ayuda mía o de la aerolínea) es ir y hablar por teléfono a este numero explicarle a la persona lo que sucede, a ver como le puede ayudar.
Compramos una tarjeta de 7 euros y hablamos…nos contesta una máquina pidiendo que esperáramos (musiquita de espera y el crédito telefónico corriendo), al rato contesta la operadora… Permítame un minuto (que en realidad serán 20)…después de un rato, se corta la llamada !!! aaaargh !!! ok a comprar otra tarjeta…

Después de dos tarjetas y 30 minutos sin éxito, regresamos a quejarnos al mostrador de Air France… tarea dificil, ya que mi inglés se limita a preguntar por las direcciones, saludos, soy soltera y esas cosas indispensables, jejeje… con mi inglés champurrado (what the fuck with the plane!!!)
Yo: ¿Sabe qué, gentil mesié? yo creo que si la aerolínea está en huelga, lo mas correcto es que usted vaya y arregle mi vuelo (poniendo cara de tonta) ya que en el dichoso teléfono nomás no contestan, y esto se supone que es atención al cliente no?
Sr: Siempre pasa lo mismo con la línea teléfonica, permítame un minuto (que en realidad serán 10) revisa la computadora… le dice algo a otra compañera en francés que sonó como “aquí hay dos losers que quieren ir a Londres el día de hoy” y una risilla… ¿Sabe qué?
Yo: (No, no sé que, pero me encantan las adivinanzas cuando estoy a punto de perder la calma, ¿Cuántas oportunidades tengo para adivinar) Digame, lo escucho con atención.
Sr: Pues que no hay vuelos hoy ni mañana…

Sr: Déjeme revisar cuando es el próximo vuelo disponible.
Yo: (¡¡¡Demonios!!! ¿Cómo no se me ocurrió antes?) Qué amable es usted, mesié
Sr: Permítame 1 minuto (que en realidad fueron 20) Ese vuelo se recorrió hasta el jueves, dentro de tres días (de hecho fui a asegurarme con mis propios ojos que la huelga seguía, por eso me tarde en regresar), Pero no se preocupe, se puede ir en el vuelo del jueves por la tarde.
Yo: Dejeme lo medito un momento (con una vena saltando en mi frente…vuelo en la tarde a Londres, y al otro día me regreso por la mañana a París…digame buen hombre…usted cree que los museos estén abiertos en la madrugada !!!) ok, gracias por su estimable ayuda (mentecato!).
Revisamos las opciones, al final decidimos ir a Londres por tren… ya habíamos perdido la mitad del día, así que reservamos otra noche en el hotel y con todo y maletas fuimos al Louvre (que hablaré en otro post).
Al otro día, fuimos a la estación de tren (Gare du Nord) y nos formamos…
Guardia de seguridad: mademoiselle… creo que ya no hay boletos, por lo de la huelga de Air France.
Yo: gracias por el optimismo (Ya sé que estorbamos el paso, no se preocupe, cualquier otro día regreso a Europa y visito Londres… por mientras, me quedo aquí esperando junto a estas otras personas que desean viajar)
…después de una cola inmensa y mirar como bobas a todos los chicos guapos…
Sr de ventanilla: Déjeme revisar si hay boletos, ¿No le avisaron que no hay sistema?
Yo: Nooo (con el ojo temblando…Si, si me avisaron pero estoy tan imbécil que pensé que era una broma de mal gusto, porque no sacaron ningún letrero para avisar y la gente seguía formada… al fin y al cabo, no hay otra cosa mejor que hacer París, que estar formada una hora, para llegar al mostrador y fastidiar a alguien con mi mal carácter)
Sr: Permítame un minuto (que en realidad fueron 10) Parece que solo tenemos dos boletos, pero en primera clase, y es hasta pasado mañana, son 210 euros cada uno…
Yo: Queeeé !!! ok, no hay problema, tenga mi tarjeta (y mis ilusiones de llevarles algún regalito a mis parientes…)
Este fue un finisimo ejercicio de mi buena educación.

Tu amigocha Maricela. Autora del libro “No pierda la paciencia, cuente hasta diez y luego dele un madrazo al ofensor”
Posted on Febrero 25th, 2008 por Maricela
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