Cantando por un sueño en una noche de verano-otoño
Ir a un karaoke puede llegar a ser una experiencia de lo más surrealista para cualquier persona -y es que tan solo en este pequeño rincón tan alejado de Dios y del buen gusto pueden coexistir de forma tan peculiar tantas personas con una obsesión extraña, ridícula, bizarra o en el peor de los casos, sincera por este tipo de antros.
Empezaré por decir (y a manera de disculpa por anticipado) que la única forma posible de entender a un karaokeño es precisamente estar con uno de ellos (corrijo) de nosotros.
Puede ser también una experiencia por demás desconcertante, sobre todo si no se conocen las reglas del juego de este antro-rancho cosmopolita, como por ejemplo que independientemente de la calidad de nuestros trinos, es obligación moral aplaudir al cantante en cuestión e incluso gritar “bravissssimo maestre”
Contrario a lo que el sentido común nos dictaba, decidimos probar suerte en un karaoke situado cerca del Liverpool de Insurgentes.
Primera sorpresa !!! sin necesidad de cadena entramos facilmente. Nos dieron mesa de pista, casi junto al micrófono, y lo primero que hicimos fue pedir la lista de canciones (corrijo, eso fue lo segundo…obvio, primero pedimos una botella de vodka). Después de una eternidad estudiando la canción que se adoptaría a nuestro timbre de voz, le pasamos la lista al mesero. Un poco nerviosos, escogimos canciones x. Yo me decidí por “la maldita primavera” de Yuri.
Una persona normal podría suponer que saldríamos de ahí con nuestra dignidad intacta. Pero bastaron unos pocas minutos/alcoholes, para ser el hazme reír de las masas congregadas ahí (y eso que yo no canté), ya que como se podrá adivinar, la mayoría de los cantantes tienen voces no tan agraciadas, pero aún así, eran consideradas como celebridades locales.
El oso de la velada, en parte lo protagonicé yo, cuando entrada un poco en alcoholes, empezó a cantar uno de mis amigos y al querer hacer un acto de contorsionismo para voltear a ver, me caí estruendosamente de la silla, como en camara lenta!!!! jajajaja. Amablemente me ayudaron a levantarme, y a bajarme la falda que se me había subido hasta…jajajaja...
Amable lector, dejo a tu criterio esta pequeña lista de consejos para lo que se te pueda ofrecer en esto de la cantada y si piensas llevar a cabo alguno de éstos consejos, que sea siempre bajo la supervisión de un adulto o de perdido alguien más inteligente que tú (escuchen niños de la Academia):
-Hay quienes aconsejan beber dos shoots de tequila…trayendo como consecuencia acabar con la mirada vidriosa y la garganta aguardientosa (duh, eso es lo que se necesita, en el caso de que seas un gallardo mancebo con voz de princesa) y provocarnos un ahogamiento momentáneo. A parte de quedar como imbéciles ante la mirada perpleja de los demás.
-Se aconseja no comer chirimoya antes de vocalizar porque podemos soltar gallos (o sea, desafinar).
-Nunca hacer gestos durante la canción, porque te puede dar un aire y quedarte así para siempre.
Muy importante: imaginen que están en la soledad de la regadera, cantando a viva voz !!! (de menos, le echarán más sentimiento)
Posted on Agosto 22nd, 2007 por Maricela
Filed under: Fábulas de la Plebe, Idas y venidas

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